Señales en un camino sin camino

Del silencio, al silencio. Eternamente el silencio. Camino, caminante y fin del camino se funden en unidad, dando paso a la experiencia

Cuando dices: Vengo de Dios y vuelvo a Dios» lo estás midiendo con las unidades de tu propia mente, que sólo puede pensar en las unidades de tiempo y espacio. Más allá del tiempo y del espacio no se va ni se viene: estás allí.

Las señales están ahí, pero no es necesario verlas o conocerlas. Tú todavía estás en el camino, un camino sin camino. Se trata solo de limpiar toda la suciedad que se ha a tu alrededor es como bañarse. Una vez que te has lavado la suciedad, estás limpio, puro y desnudo como un niño inocente…, sin gimoteos ni caprichos.

Mientras vas por la vida, los obstáculos se cruzarán por tu camino, pero no seas pusilánime: tienes a la mayor fuerza contigo! La fuerza de la Divinidad está contigo y reside en ti, y la Divinidad actúa. No llega con un martillo o con una cuerda para atar te y tirarte. El tiene sus maneras de enseñarte el camino.

Muchas veces te encontrarás con que tienes un problema y de repente vas y coges un libro, lo abres en una página, lees un pasaje y cambia totalmente tu actitud. Así también opera esa fuer za de la Divinidad que reside en tu interior.

El árbol entero está en la semilla

La unidad no significa uniformidad. Nuestras impresiones son nuestra individualidad aparente. No se trata de que perdamos nuestra individualidad, sino nuestra percepción de esa individualidad.

Al intentar destruir los samskaras, estás añadiendo más samskaras. Lo que hay que hacer es refinarlos. Al alcanzar un determinado punto de refinamiento se produce una gran tranquilidad y los samskaras se desprenden y se vuelven uno con sus elementos originales, que son indestructibles. Esto es lo que hace que el universo continúe, por eso es eterno. Esos samskaras, esos valores de vida rayásicos o sátvicos, no tienen comienzo y, por lo tanto, no tendrán fin. Pero al refinarlos completamente se des- prenden de nosotros y sólo la luz pura permanece.

Siempre estamos creando a Dios. Estamos siempre tirando de esa energía pura, esa experiencia pura que se experimenta a sí misma. Estamos tirando de esa energía pura a través de las sucias capas de nuestra mente e intentamos interpretar esa pureza a de nuestra suciedad (samskaras). Por ello, algunos filósofos dicen que el hombre crea a Dios de acuerdo con sus propias concepciones.

Los elementos de los samskaras, que son de una materia muy fina, se desintegran más allá de las partículas subatómicas y fluyen a las áreas donde son más necesitados. Así, estas finas corrientes permanecen durante la fusión final entre el individuo y lo universal, entre el hombre y Dios. Aquí ocurre un proceso distinto: el árbol entero existe en la semilla y la semilla existe en el árbol. Estas finas corrientes no tienen un homólogo a su nivel en el que desintegrarse. Por lo tanto, estas finas corrientes revierten al estado de semilla, el individuo es finalmente liberado y ti te haces uno con Dios. Esa es la unidad de la consciencia. Esa es la unificación entre el hombre y Dios.

Estamos tratando de deshacernos de ideas preconcebidas, doctrinas y creencias ciegas de las que no sabemos nada, para apuntar al valor experimental real de la vida, donde lo más puro de lo puro, el yo espiritual, se experimenta en su inocencia total.

Coloreamos cuanto vemos

La mente todo lo contiene: es tu ego el que crea la separación.

El mayor obstáculo en el camino hacia la Divinidad o en hacerte uno con la Divinidad es aquello que llamamos nuestra mente.

No eres consciente de tu memoria, porque si fueses consciente de tu memoria serías el observador de la memoria. Entérate de esto muy bien, muy bien, No eres consciente de tu memoria porque la consciencia y la memoria no pueden existir juntas nunca. Revives tu memoria en el espacio que has creado, y al vivir memoria en ese espacio has empujado la consciencia a un lado.

Los estándares de medida del intelecto están basados normalmente en pensamientos circulares, ideas preconcebidas o asociación de ideas. Utilizando éstas, el intelecto puede evaluar, pero no es autosuficiente. Como los sentidos, es sólo un instrumento. Es como una bombilla que no podría iluminarse si no fluyera por ella la corriente eléctrica. El intelecto depende siempre de ese poder que le viene desde esa fuente que reside en tu interior y que le aviva.

Coloreamos todo lo que vemos de acuerdo con nuestras mentes Para ver la perfección en todo, uno tiene que ir más allá de la mente, más allá del nivel de pensamiento.

 

Harás lo adecuado de forma natural

El ser humano se apoya en el discernimiento como trampolín para zambullirse en la piscina olímpica de su unidad.

La madurez mental la consigues cuando has desarrollado el discernimiento, cuando puedes ver algo como un todo en su valor total. La persona mentalmente madura apreciará algo del valor total del objeto, pero la persona autorrealizada no sólo verá el valor total del objeto, sino que también se unificará con él y experimentará su totalidad en esa unidad.

Pueda yo elevarme por encima de estos fallos, pueda yo refinar estos pensamientos hasta el nivel donde hay una mayor claridad y así pueda no diferenciar entre el hombre y Dios!

La discriminación no es otra cosa que aplicar el sentido común, y ese es un nivel. Pero hay otros niveles, como la intuición. Ese es el mejor, el que te dará la verdadera respuesta, esa voz interior. Si uno la desarrolla a través de la meditación, entonces no quedan elecciones. Harás lo adecuado de forma natural, porque a través de la meditación has creado un mayor control sináptico entre la parte pensante de tu cerebro, el hemisferio izquierdo, y la parte intuitiva, el hemisferio derecho.

La discriminación no significa que tengáis que ser indiscriminados. Elegid lo mejor que podáis, pero al hacerlo discriminad de tal forma que no os hagáis daño a vosotros ni a los demás.

 

 

Tú no creas los canales

Lo que nos separa de la unidad que en realidad somos es la fragmentación de nuestros pensamientos, siempre atentos al cambio, nunca conscientes de aquello que se expresa en todo.

Cuando un ser humano alcanza el estado de consciencia pura se siente totalmente integrado consigo mismo. Y cuando se sien- te totalmente integrado consigo mismo, siente que todo esto no más que Uno y que no existe separación.

Nosotros no condenamos al pecador; condenamos el pecado y, al condenarlo, intentamos mostrar cuál es el camino correcto. El camino correcto llevará a crear un equilibrio, a crear esa integración que es autorrealización, y la autorrealización es darnos cuenta de Dios.

Amor es el resultado. alegría es el resultado… fe es el resultado… de buscar profundamente en el interior.

Los pensamientos han de ser dirigidos adecuadamente en sus canales apropiados, lo que significa establecer una sintonía entre esa fuerza y ese poder que reside en ti. No crees canales esos canales ya existen. Solamente tienes que sintonizar la mente con el espíritu para formar un continuo, una totalidad.

 

Naciste para gozar

El sufrimiento sólo existe cuando comparamos el presente con el pasado o con el futuro. Nunca si vivimos la unidad del instante.

Incluso para comer pan os hace falta ayuda externa: un cuchillo para cortarlo en rebanadas. Todo requiere de una fuerza externa. Aun así, en algún momento tendréis que cuenta de que la fuerza externa y la fuerza interna son la misma. Cuando llega esa consciencia desaparece toda fricción, porque la causa de todos los problemas es la dualidad.

La mente ha esperado mucho o poco de la otra persona, pero si no hay expectativas entonces el amor nunca traería sufrimiento.

Cuando cesan las ideas preconcebidas, todos los sufrimientos se alivian.

A través de su calor el sol extrae vapor de agua que se convierte en nubes y hace que el día oscurezca aquí abajo. Hace que tengamos mal tiempo. Podemos acaso llamar a las nubes malas porque bloquean al sol? No: de la misma manera definimos el bien y el mal, la perfección y la imperfección en todas las cosas.

No has nacido para ser miserable. No has nacido para sufrir. Eres el hijo del gozo, creado en el gozo, por el gozo. Cuando fuiste concebido, qué hicieron tus padres? Copularon. Y no fue esto, de alguna manera, una acción de gozo para ellos? Pudo haber sido el gozo del amor o pudo ser el gozo de la lujuria, pero la esencia del gozo estaba ahí cuando fuiste concebido.

Hacia un nivel más fino

Así, en nuestra propia libertad, impulsados por el espíritu libre, el uno, Ishvara, el Dios Personal, vamos evolucionando la forma. Es una relación de amor, de amante y amado la de Ishvara con la forma que evoluciona.

Si el hombre alcanza los límites de existencia más altos en esta tierra y aun así no se autorrealiza, vivirá en otro planeta poblado de seres superiores a él. Pero al tener la facultad de discernimiento podemos trascender todas esas existencias y alcanzar el origen. Tenemos esa posibilidad en nuestro interior. Si queremos progresar en la fuerza de la evolución que nos lleva hacia adelante podemos alcanzar otras existencias en un nivel mucho fino, un nivel donde nos podemos sentar tú y yo en silencio y mis pensamientos te serán transmitidos sin pronunciar una palabra.

Cuando una persona alcanza el nivel más alto de evolución en este planeta, tiene que reencarnarse en otro. En dicho planeta comenzaría como un hombre primitivo comparación con los otros, más e Así, el procedimiento continúa hasta que uno alcanza el nivel más fino de la mente. alcanzar el nivel más fino de la mente, toda la mente queda subyugada. Qué permanece? Permanece el espíritu porque el espíritu es eterno.

Algunas veces una persona es aparentemente feliz, esto es una persona es se engaña a sí misma pensando que es feliz. Está en un estado de euforia. Esto es parecido a lo que pasa cuando una persona cae en la nieve rompiéndose una pierna. Cuando el momento de la muerte se acerca, un bello calorcito le envuelve y reconforta quitándole las ganas de levantarse. Muere en ese falso calor. La parte de la gente que no está dispuesta a enfrentarse a sus debilidades vive en esta especie de falso calor.

Vive como si te estuvieras muriendo

Hasta para decidir cómo quieres morir eres libre, amigo mio. Todo está en tus manos.

En la India hay una secta que sigue una tradición y creencia. interesante. Cuando un niño nace, todos lloran; cuando alguien fallece, lo celebran. Cuando nace el niño lloran diciendo: «Oh, este pobre niño ha llegado hasta toda esta miseria.» Y cuando la persona fallece piensan que al otro lado hay pastos verdes y una tierra de ensueño, y lo celebran. Esta filosofía no es totalmente cierta, pero carece de apego a esta vida temporal.

Vive tu vida como si supieras que te vas a morir en el próximo momento.

Las personas piensan que hay una transición, pero no la hay hay una continuidad en la vida, en la existencia. Sólo hay un cambio de nombre y forma que va más allá del tiempo, del espacio de toda causalidad, y cuando estás más allá de toda causalidad no estás atado por las cosas de este mundo de los vivos.

El hombre ha nacido para ser libre, no para estar atado. Y cuando digo libertad me refiero a la libertad interna que encuentras en tus prácticas espirituales, que te llevan a hacer lo correcto. Solamente en tu interior sabes qué hacer, y lo haces bien si eres libre. Y esa liberación la queremos aquí y ahora.

 

Ni te juzgues, ni juzgues

Examina el pasado con libertad, aprende de él, pero no te dejes esclavizar por él

Del pasado podemos aprender. Podemos aprender a no cometer otra vez los mismos errores que pueden haber causado daño a otros. Pero también sé consciente de que puedes haber realizado esas acciones debido a la fuerza de las circunstancias o a alguna aberración mental por la que pasaste. Por lo tanto: no me voy a sentir culpable!, pero construiré sobre ello y actuaré mejor.

Viviendo en el presente vamos de la oscuridad a la luz.

Cuántas veces pensamos: Menudo Dios es ese!» Estoy aquí sufriendo, pasando unos tiempos tan duros y difíciles…! Y le echamos la culpa a él. Qué clase de Dios es este, cuando se supone que tiene que ser todo amor y misericordia? Por qué no me ama y es misericordioso conmigo en vez de hacerme luchar y sufrir tanto? Tenemos el hábito de juzgar con nuestra pequeña mente a nuestras esposas, hermanos, hermanas, niños, amigos… Si no comprendéis las motivaciones o propósitos de personas que conocéis tan bien, ¿cómo os atrevéis a presumir de que comprendéis a Dios?

Detrás de los sentidos

Cómo podemos ejercer la libertad individual en la unidad de la existencia? Haciéndonos la existencia misma.

Si confías en la vista, el oído, el gusto y en todos los órganos, incluyendo los sutiles, no podrás alcanzar el corazón de tu personalidad. Necesitamos la meditación para sumergirnos más y más profundamente dentro de nosotros mismos y tocar el corazón de la personalidad, que es el núcleo de ti mismo.

Haciéndolo, encontrarás que la vida y la Divinidad no están separadas, porque nunca hubo tal separación.

El propósito último de la vida no es solo existir, sino encontrar la existencia.