Cómo podemos ejercer la libertad individual en la unidad de la existencia? Haciéndonos la existencia misma.

Si confías en la vista, el oído, el gusto y en todos los órganos, incluyendo los sutiles, no podrás alcanzar el corazón de tu personalidad. Necesitamos la meditación para sumergirnos más y más profundamente dentro de nosotros mismos y tocar el corazón de la personalidad, que es el núcleo de ti mismo.

Haciéndolo, encontrarás que la vida y la Divinidad no están separadas, porque nunca hubo tal separación.

El propósito último de la vida no es solo existir, sino encontrar la existencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *