El sufrimiento sólo existe cuando comparamos el presente con el pasado o con el futuro. Nunca si vivimos la unidad del instante.

Incluso para comer pan os hace falta ayuda externa: un cuchillo para cortarlo en rebanadas. Todo requiere de una fuerza externa. Aun así, en algún momento tendréis que cuenta de que la fuerza externa y la fuerza interna son la misma. Cuando llega esa consciencia desaparece toda fricción, porque la causa de todos los problemas es la dualidad.

La mente ha esperado mucho o poco de la otra persona, pero si no hay expectativas entonces el amor nunca traería sufrimiento.

Cuando cesan las ideas preconcebidas, todos los sufrimientos se alivian.

A través de su calor el sol extrae vapor de agua que se convierte en nubes y hace que el día oscurezca aquí abajo. Hace que tengamos mal tiempo. Podemos acaso llamar a las nubes malas porque bloquean al sol? No: de la misma manera definimos el bien y el mal, la perfección y la imperfección en todas las cosas.

No has nacido para ser miserable. No has nacido para sufrir. Eres el hijo del gozo, creado en el gozo, por el gozo. Cuando fuiste concebido, qué hicieron tus padres? Copularon. Y no fue esto, de alguna manera, una acción de gozo para ellos? Pudo haber sido el gozo del amor o pudo ser el gozo de la lujuria, pero la esencia del gozo estaba ahí cuando fuiste concebido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *