Examina el pasado con libertad, aprende de él, pero no te dejes esclavizar por él

Del pasado podemos aprender. Podemos aprender a no cometer otra vez los mismos errores que pueden haber causado daño a otros. Pero también sé consciente de que puedes haber realizado esas acciones debido a la fuerza de las circunstancias o a alguna aberración mental por la que pasaste. Por lo tanto: no me voy a sentir culpable!, pero construiré sobre ello y actuaré mejor.

Viviendo en el presente vamos de la oscuridad a la luz.

Cuántas veces pensamos: Menudo Dios es ese!» Estoy aquí sufriendo, pasando unos tiempos tan duros y difíciles…! Y le echamos la culpa a él. Qué clase de Dios es este, cuando se supone que tiene que ser todo amor y misericordia? Por qué no me ama y es misericordioso conmigo en vez de hacerme luchar y sufrir tanto? Tenemos el hábito de juzgar con nuestra pequeña mente a nuestras esposas, hermanos, hermanas, niños, amigos… Si no comprendéis las motivaciones o propósitos de personas que conocéis tan bien, ¿cómo os atrevéis a presumir de que comprendéis a Dios?

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