Cuánto amo a mi maestro..! Cuánta devoción tengo por él..! Y lo más maravilloso de esta devoción es que me termino haciendo libre.

La devoción y el amor se sienten en el interior. El verdadero maestro los siente y los ve inmediatamente, y no hace falta decir ni una sola palabra.

No importa si una persona critica lo que dice el maestro. Cada uno tiene su nivel de comprensión. Pero una cosa verdad: una vez que te has embarcado en la búsqueda de la verdad, la búsqueda no cesa. Una vez que has comenzado el camino espiritual, has comenzado…, y eso es lo que importa.

Mucha gente tiene el malentendido de que el discípulo, o alumno, acepta al profesor. Es al revés. Es el maestro quien te acepta o quien te dice que hay otro camino para ti, y te lo dirá siempre con amor.

Dadle a una persona sabiduría espiritual sin ninguna segunda intención o apego y esa sabiduría se perpetuará, crecerá. La semilla ha sido plantada y continuará por vidas y vidas.

 

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